El día de hoy fue relativamente largo, tuve una clase que duró toda la mañana y por lo menos no me dio sueño. En la semana que llevo en la U me ha gustado el tiempo libre que tengo en la mañana antes de entrar a clase y en la tarde luego que termino de hacer lo que me toca.
El viernes es un día que en mi calendario nunca se ha caracterizado por ser especial, ocasionalmente tengo una salida con amigos o un partido de fútbol pero nada especial. Hoy salí de clases y me retire con mi padre para almorzar, me devoré un plato de espagueti que para mi suerte venía en doble porción. Al terminar de comer nos retiramos a casa y me entró un sueño implacable que me dejó fuera de combate prácticamente toda la tarde. Quede completamente desconectado
Algo muy curioso que ocurre cuando te desconectas de esa manera (al menos en mi caso) es que los sueños se ven tan nítidos como la imagen que podrían capturar tus ojos. Estaba soñando de una persona muy especial y que esta persona me invitaba a ir a pasear en conjunción de una amiga. El sueño fue grandioso y hasta llegue a creérmelo. Da un poco de pena que hay que despertarse.
Eso es todo por hoy, nos vemos pronto.
Adiós.